A fecha de 7 de julio de 2026, múltiples reportes financieros y de prensa especializada confirman un cambio de posiciones que hace apenas dos años habría parecido improbable: Anthropic ha superado a OpenAI en ingresos anualizados. Según cifras divulgadas por la propia compañía y confirmadas por medios como Fortune y CNBC, Anthropic alcanzó una tasa de ingresos anualizados (ARR, por sus siglas en inglés) de aproximadamente 47,000 millones de dólares hacia mayo de 2026, frente a un rango de 25,000 a 33,000 millones de dólares reportado por OpenAI en sus divulgaciones más recientes. El motor central detrás de este giro no es el chatbot de consumo masivo, sino Claude Code, el agente de programación de Anthropic, que en poco más de un año pasó de ser una herramienta interna a convertirse en uno de los productos de software empresarial de más rápido crecimiento jamás registrados.
Este artículo examina qué hay detrás de las cifras, por qué las dos compañías líderes en modelos de lenguaje han tomado caminos de mercado tan distintos, qué papel juega la infraestructura de cómputo en esta ecuación y qué implicaciones prácticas tiene todo esto para las empresas que hoy evalúan a qué proveedor de inteligencia artificial confiar sus operaciones.
El cruce de ingresos: los números detrás del titular
El crecimiento de Anthropic en los últimos dieciocho meses ha sido inusual incluso para los estándares de la industria de la IA generativa. La compañía cerró diciembre de 2024 con alrededor de 1,000 millones de dólares en ingresos anualizados. Para finales de 2025 esa cifra había subido a cerca de 9,000 millones, y en mayo de 2026 se situó en los 47,000 millones reportados —un incremento aproximado de 47 veces en apenas 17 meses—. Según datos citados por Epoch AI y VentureBeat, Anthropic habría cruzado la línea de ingresos de OpenAI ya en abril de 2026, y para mayo generaba casi el doble de la tasa de ingresos anualizados de su competidor directo.
OpenAI, por su parte, no se ha quedado estático: pasó de unos 20,000 millones de dólares en ingresos anualizados a finales de 2025 a un rango de 25,000 a 33,000 millones según sus disclosures más recientes, impulsado en buena medida por el crecimiento de ChatGPT Enterprise y la monetización de la API. El problema para OpenAI no es que su negocio se haya estancado —sigue creciendo a doble dígito de forma sostenida—, sino que el ritmo de Anthropic ha sido sencillamente más pronunciado, concentrado en un segmento de mayor valor por cliente: contratos empresariales y de uso vía API para tareas de ingeniería de software.
Es importante subrayar que estas cifras son ARR autoreportado, es decir, una proyección de ingresos recurrentes anualizados calculada a partir de los ingresos de un mes o trimestre específico, y no una cifra de ingresos contables auditados bajo un estándar como GAAP. Ambas compañías son privadas y no tienen obligación de divulgar estados financieros completos, por lo que las comparaciones deben leerse como una fotografía direccional del negocio y no como un balance certificado.
Cronología: cómo se llegó hasta aquí
El cambio de posiciones no ocurrió de la noche a la mañana, sino como resultado de una secuencia de decisiones de producto y de mercado sostenidas durante año y medio. En diciembre de 2024, Anthropic cerraba el año con cerca de 1,000 millones de dólares en ingresos anualizados, una fracción del tamaño de OpenAI en ese momento. En mayo de 2025 llegó el punto de inflexión: el lanzamiento a disponibilidad general de Claude Code, que en sus primeros seis meses alcanzó 1,000 millones de dólares en ingresos anualizados por sí solo, un ritmo de adopción que la propia Anthropic describe como el más rápido registrado por un producto de software empresarial para llegar a esa cifra.
Para finales de 2025, el ingreso anualizado total de la compañía había subido a unos 9,000 millones de dólares, y el crecimiento se aceleró de forma pronunciada durante el primer semestre de 2026: 14,000 millones en febrero, un salto adicional en abril que —según estimaciones de Epoch AI— marcó el momento exacto en que Anthropic superó la tasa de ingresos anualizados de OpenAI, y finalmente los 47,000 millones reportados hacia mayo. En paralelo, Anthropic cerró en mayo de 2026 una ronda de financiamiento Serie H de 65,000 millones de dólares a una valuación de 965,000 millones, superando por primera vez la valuación privada de OpenAI. Datos de Similarweb citados en la cobertura de julio agregan otro matiz a la narrativa: las visitas mensuales a ChatGPT cayeron por debajo de la mayoría del tráfico total del mercado de IA generativa por primera vez en mayo de 2026, un indicio de que la competencia por atención de consumo también se está fragmentando, no solo el mercado empresarial.
Este recorrido importa porque desmiente la idea de que el resultado actual sea producto de un solo anuncio o de una campaña de marketing puntual. Es, más bien, la consecuencia acumulada de apostar de forma consistente por un segmento de clientes —equipos de ingeniería de software dispuestos a pagar por productividad medible— en un momento en que ese segmento resultó ser el de más rápida monetización dentro de toda la industria de IA generativa.
Claude Code: el motor detrás del crecimiento
El componente más citado en este cambio de posiciones es Claude Code, el agente de línea de comandos que Anthropic llevó a disponibilidad general en mayo de 2025. Según cifras de la propia compañía, el producto alcanzó 1,000 millones de dólares en ingresos anualizados en apenas seis meses desde su lanzamiento, un ritmo que Anthropic describe como el más rápido jamás alcanzado por un producto de software empresarial para llegar a ese hito. Para febrero de 2026 esa cifra se había más que duplicado hasta unos 2,500 millones, y las estimaciones más recientes —hacia mayo de 2026— la sitúan cerca de los 8,000 millones de dólares en tasa anualizada.
El relato oficial de Anthropic, publicado el 6 de julio de 2026 bajo el título "The Making of Claude Code", describe cómo la herramienta nació como un proyecto interno de un pequeño equipo de ingeniería antes de convertirse en el producto de mayor tracción comercial de la compañía. Más de la mitad de los ingresos de Claude Code proviene de uso empresarial, y las suscripciones de negocio se han cuadruplicado desde comienzos de 2026, lo que indica que la adopción no se limita a desarrolladores individuales sino que está siendo incorporada de forma estructural en equipos de ingeniería de organizaciones grandes.
Este fenómeno conecta directamente con el lanzamiento de Claude Sonnet 5 el 30 de junio de 2026, que Anthropic posiciona como su modelo "más agéntico" hasta la fecha: capaz de planificar tareas de varios pasos, usar herramientas como navegadores y terminales, y ejecutar de forma autónoma flujos de trabajo que antes requerían modelos de mayor tamaño y costo. Anthropic reporta internamente que alrededor del 80% del código de producción nuevo generado en la compañía ya es escrito por Claude, una cifra que —aunque proviene de la propia empresa y debe tomarse con la cautela habitual hacia las métricas autoreportadas— ilustra hacia dónde apunta la estrategia de producto: la programación asistida por IA como caso de uso ancla, no como una función secundaria del chatbot.
Dos estrategias de mercado: empresa contra consumo masivo
La divergencia de resultados entre Anthropic y OpenAI refleja, sobre todo, una diferencia de estrategia de mercado sostenida durante años. OpenAI construyó su posición dominante sobre ChatGPT, un producto de consumo masivo que hoy supera los 900 millones de usuarios activos semanales y más de 50 millones de suscriptores de pago. Esa base de usuarios es, con diferencia, la mayor de cualquier producto de IA generativa, pero también implica un modelo de negocio con márgenes más ajustados por usuario y una dependencia mayor de la publicidad futura y de suscripciones de bajo costo.
Anthropic, en cambio, apostó desde el inicio por el segmento empresarial y de desarrolladores, priorizando acuerdos de API de alto volumen, seguridad y cumplimiento normativo para clientes corporativos, y productos verticales como Claude Code o Claude Science —un espacio de trabajo de IA para investigación científica lanzado también el 30 de junio de 2026—. Según estimaciones de la firma de análisis Menlo Ventures citadas en la cobertura reciente, Anthropic controla cerca del 40% del mercado empresarial de modelos de lenguaje grande, frente a un 27% de OpenAI y un 21% de Google, en un mercado donde el criterio de compra no es la familiaridad de marca sino el desempeño en tareas de razonamiento, programación y confiabilidad bajo cargas de trabajo de producción.
OpenAI no ignora esta tendencia: la compañía ha señalado que el segmento empresarial ya representa más del 40% de sus ingresos y que espera alcanzar paridad con el segmento de consumo hacia finales de 2026, apoyada en su oferta de ChatGPT Enterprise y en el desarrollo de flujos de trabajo agénticos propios. Pero el hecho de que Anthropic haya llegado primero y con mayor tracción a ese nicho de alto valor ayuda a explicar por qué, con una base de usuarios de consumo muchísimo menor, ha logrado generar más ingresos anualizados que su competidor.
Esta diferencia de estrategia también se refleja en cómo cada compañía comunica su hoja de ruta de producto. OpenAI ha declarado 2026 como el año de la "adopción práctica", desplazando el discurso desde la demostración de capacidades generales del modelo hacia la integración de esas capacidades en procesos de negocio concretos: atención al cliente, análisis de datos, automatización de flujos administrativos. Anthropic, por su parte, ha mantenido un mensaje más estrecho y consistente desde 2024: posicionar a Claude como el modelo de referencia para tareas de razonamiento y codificación de alta exigencia, incluso a costa de invertir menos en las funciones de entretenimiento o generación multimedia que sí han sido centrales en la oferta de OpenAI —de hecho, OpenAI cerró la aplicación de su producto de video Sora en abril de 2026 y tiene previsto discontinuar por completo su API en septiembre de 2026, redirigiendo cómputo hacia otras prioridades, mientras Anthropic nunca compitió en ese frente—.
Valuación, financiamiento y el camino hacia una posible salida a bolsa
El giro en ingresos ha estado acompañado de un giro equivalente en valuación privada. En mayo de 2026, Anthropic cerró una ronda de financiamiento Serie H por 65,000 millones de dólares a una valuación de 965,000 millones de dólares, superando por primera vez la valuación de mercado privado de OpenAI. Analistas y reportes de Forbes describen este movimiento como parte de una preparación implícita hacia una eventual oferta pública inicial (IPO), aunque ni Anthropic ni OpenAI han confirmado una fecha o intención formal de salir a bolsa en el corto plazo.
En el plano de rentabilidad, Anthropic ha señalado que espera alcanzar un trimestre operativamente rentable en 2026 si cumple su objetivo de 10,900 millones de dólares en ingresos trimestrales, con una proyección de utilidad operativa de 559 millones de dólares para ese periodo. La compañía sostiene que Claude ha sido positivo en margen bruto desde el primer dólar de gasto de cliente, es decir, que el costo de servir cada consulta ya está por debajo del precio cobrado, algo que no siempre ha sido el caso en la industria de modelos de lenguaje a gran escala, donde el costo de cómputo de entrenamiento e inferencia suele ser el principal lastre para la rentabilidad.
Conviene señalar que estas proyecciones de rentabilidad son objetivos comunicados por la propia compañía y no resultados auditados. Analistas críticos han cuestionado con qué grado de detalle se contabilizan gastos como la amortización de infraestructura de cómputo de largo plazo, un punto que probablemente ganará más escrutinio si alguna de las dos compañías se acerca efectivamente a una oferta pública.
El trasfondo de infraestructura: por qué esto también es una historia de cómputo
Ningún salto de ingresos de esta magnitud es posible sin una base de infraestructura de cómputo capaz de sostenerlo. Gran parte de la carga de entrenamiento e inferencia de Claude corre sobre GPU de Nvidia, y en julio de 2026 Anthropic amplió su disponibilidad en la nube al anunciar que sus modelos ya operan de forma generalmente disponible en Microsoft Foundry, sobre infraestructura de Microsoft Azure con GPU Nvidia GB300 Blackwell Ultra. En paralelo, Nvidia ha introducido en 2026 un modelo de negocio de "fábricas de IA" (DSX) bajo el cual comparte ingresos con operadores de nube a cambio de financiamiento de la capacidad instalada, una señal de que el propio proveedor de hardware está reestructurando su modelo comercial en torno a la demanda sostenida de las compañías de modelos de frontera.
Este trasfondo de infraestructura también explica por qué el mercado de IA no se reduce a una carrera bilateral entre Anthropic y OpenAI. Actores como Huawei han apostado por una pila de cómputo alternativa basada en sus propios chips Ascend y modelos Pangu, entrenados enteramente en hardware propio ante las restricciones de exportación de semiconductores avanzados hacia China. Huawei planea presentar en la conferencia WAIC 2026, del 17 al 20 de julio, nuevas soluciones de chip Ascend organizadas en supernodos —incluido el Atlas 950 SuperPoD, que la compañía describe como el clúster de mayor escala de la industria— y ha anunciado que buena parte de su pila de software de IA, incluidas las herramientas CANN y los propios modelos Pangu, pasará a ser de código abierto antes de que termine el año. La producción del chip Ascend 910C se duplicará en 2026 hasta cerca de 600,000 unidades, de acuerdo con estimaciones de la industria.
Aunque este ecosistema opera hoy en un carril mayormente separado del de Anthropic, OpenAI y Nvidia, su desarrollo es relevante porque anticipa un escenario de mediano plazo con al menos dos pilas tecnológicas de IA relativamente independientes: una occidental construida sobre GPU de Nvidia y otra china construida sobre Ascend, cada una con su propia dinámica de costos, disponibilidad y marco regulatorio. Para una empresa fuera de esos dos bloques geopolíticos, la lectura práctica es que la elección de proveedor de IA no depende únicamente de qué modelo razona mejor hoy, sino también de la estabilidad de la cadena de suministro de cómputo que sostiene a cada proveedor a mediano plazo.
Qué significa esto para las empresas que evalúan proveedores de IA
Para una organización que hoy decide en qué proveedor de modelos de lenguaje apoyar sus flujos de trabajo, este cambio de posiciones deja varias lecturas prácticas. La primera es que la métrica de "quién tiene más usuarios" ha dejado de ser el indicador más útil para decidir un proveedor de IA en contextos empresariales: Anthropic genera casi el doble de ingresos anualizados que OpenAI con una fracción de sus usuarios de consumo, precisamente porque su producto de mayor tracción resuelve un problema de negocio concreto —acelerar el ciclo de desarrollo de software— con un precio y un nivel de fiabilidad que las áreas de tecnología están dispuestas a pagar de forma recurrente.
La segunda lectura es que la competencia entre proveedores se está trasladando del plano de "qué modelo responde mejor una pregunta genérica" al plano de "qué agente ejecuta de forma confiable una tarea de varios pasos dentro de un flujo de trabajo real": control de versiones, pruebas automatizadas, revisión de código, cumplimiento normativo. Esto tiene una consecuencia directa para equipos de tecnología en la región: al evaluar un proveedor de IA para tareas de ingeniería, conviene medir el desempeño del agente en tareas representativas del propio flujo de trabajo interno —no solo en benchmarks públicos— y prestar atención a controles de gobernanza como el registro de auditoría, el control de acceso basado en roles y la atribución de costos por usuario, capacidades que Anthropic ha reforzado recientemente con su gateway de aplicaciones para Amazon Bedrock y Google Cloud.
La tercera lectura, más general, es que la disponibilidad simultánea de OpenAI y Anthropic como proveedores viables de nivel empresarial reduce el riesgo de dependencia de un único proveedor (vendor lock-in). Para empresas de la región que están comenzando a incorporar agentes de codificación o asistentes de IA en sus operaciones, la recomendación práctica es evaluar ambas plataformas —y en algunos casos también Google— bajo criterios de costo total, calidad de salida en tareas propias y soporte de cumplimiento normativo local, en lugar de asumir que el líder de ingresos de un trimestre determinado será automáticamente la mejor opción técnica para cada caso de uso.
Limitaciones reales y letra pequeña de las cifras
Varias advertencias son necesarias para leer esta historia con el rigor que merece. Primero, tanto Anthropic como OpenAI son compañías privadas que divulgan sus cifras de ingresos de forma selectiva y sin auditoría externa obligatoria; los números de ARR reflejan una proyección basada en un mes o trimestre puntual, no un ingreso contable devengado ni garantizado a futuro. Un mes inusualmente fuerte de un cliente grande de API puede distorsionar la proyección anualizada en cualquier dirección.
Segundo, "ingresos" no equivale a "rentabilidad". Anthropic ha comunicado objetivos de rentabilidad operativa para 2026, pero el costo de entrenar modelos de frontera y de operar la infraestructura de inferencia a la escala que exige Claude Code sigue siendo uno de los mayores gastos de capital de la industria tecnológica actual. Analistas han cuestionado públicamente la forma en que se contabilizan compromisos de cómputo de largo plazo frente a los ingresos reconocidos en el corto plazo, un debate que probablemente no se resolverá hasta que exista mayor transparencia financiera, sea por regulación o por una eventual salida a bolsa.
Tercero, el propio mercado de agentes de codificación se ha vuelto significativamente más competitivo en 2026, con GitHub Copilot, Google y una ola de herramientas especializadas disputando el mismo presupuesto de ingeniería. El hecho de que Claude Code lidere hoy no garantiza una posición dominante permanente, especialmente en un mercado donde el costo de cambiar de herramienta para un equipo de desarrollo es relativamente bajo comparado con otros tipos de software empresarial.
Finalmente, conviene recordar que las cifras de valuación —los 965,000 millones de dólares de Anthropic o cifras equivalentes reportadas para OpenAI— corresponden a rondas de financiamiento privado negociadas entre la compañía y un grupo acotado de inversionistas, y no a un precio de mercado público verificable. Una valuación privada elevada refleja expectativas de crecimiento futuro, no necesariamente el valor presente del negocio bajo métricas tradicionales.
Preguntas frecuentes
¿Anthropic ya es más grande que OpenAI como empresa?
No necesariamente. Anthropic genera más ingresos anualizados proyectados y alcanzó una valuación privada superior en su última ronda, pero OpenAI mantiene una base de usuarios de consumo mucho mayor (más de 900 millones de usuarios activos semanales de ChatGPT frente a una base de consumo muchísimo menor para Claude.ai) y continúa creciendo en ingresos. "Más grande" depende de la métrica: ingresos anualizados, valuación, usuarios o rentabilidad no cuentan necesariamente la misma historia.
¿Qué es Claude Code y por qué genera tantos ingresos?
Claude Code es el agente de programación de línea de comandos de Anthropic, lanzado a disponibilidad general en mayo de 2025. Automatiza tareas de ingeniería de software como escritura de código, depuración, pruebas y revisión, integrándose directamente en los flujos de trabajo de equipos de desarrollo. Genera ingresos principalmente por uso vía API y suscripciones empresariales, y más de la mitad de sus ingresos proviene de clientes corporativos, no de desarrolladores individuales.
¿Estas cifras de ingresos están auditadas?
No. Tanto Anthropic como OpenAI son compañías privadas sin obligación de publicar estados financieros auditados bajo estándares como GAAP. Las cifras de ingresos anualizados (ARR) que ambas divulgan son proyecciones autoreportadas basadas en el desempeño de un mes o trimestre reciente, y deben interpretarse como una tendencia direccional, no como un resultado contable certificado.
¿Esto significa que OpenAI está en problemas financieros?
No hay evidencia de ello. OpenAI continúa creciendo en ingresos anualizados (de aproximadamente 20,000 millones a un rango de 25,000 a 33,000 millones de dólares en el último año) y mantiene la mayor base de usuarios de consumo de la industria de IA generativa. Lo que ha cambiado es la posición relativa frente a Anthropic en la métrica específica de ingresos anualizados, impulsada por el crecimiento inusualmente rápido del segmento empresarial de su competidor.
¿Qué debería considerar una empresa antes de elegir entre Claude y GPT para tareas de desarrollo?
Antes de decidir, conviene evaluar el desempeño del modelo o agente en tareas representativas del flujo de trabajo propio (no solo en benchmarks públicos), el costo total considerando volumen real de uso, las capacidades de gobernanza y cumplimiento disponibles para la organización (control de acceso, auditoría, residencia de datos) y el soporte para las herramientas ya presentes en el stack de la empresa. Dado que ambos proveedores son viables a nivel empresarial, muchas organizaciones optan por evaluar ambos en paralelo antes de comprometerse con uno solo.
Fuentes oficiales recomendadas
- Introducing Claude Sonnet 5 — Anthropic
- The Making of Claude Code — Anthropic
- Sam Altman seeks new world order for AI as OpenAI slowly loses ground to Google and Anthropic — Fortune
- Anthropic tops OpenAI as most valuable AI startup, nears $1 trillion valuation in latest round — CNBC
- Anthropic says it hit a $30 billion revenue run rate after 'crazy' 80x growth — VentureBeat
- Anthropic could surpass OpenAI in annualized revenue by mid-2026 — Epoch AI
